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¿De dónde viene el curry tailandés? Puerto de Oriente Te invita a un viaje de sabores y tradición

¿De dónde viene el curry tailandés? Puerto de Oriente Te invita a un viaje de sabores y tradición

El curry tailandés es mucho más que un plato; es una ventana a la rica historia y diversidad cultural de Tailandia, un país que antes era conocido como Siam. Su origen se remonta a siglos de influencias, intercambios culturales y una profunda conexión con la naturaleza. Cada bocado de curry tailandés es un viaje en el tiempo, una mezcla de tradiciones reales, religiosas y comerciales que han dado forma a uno de los platos más icónicos de la gastronomía tailandesa.

Los inicios: influencias indias y budistas

La historia del curry tailandés comienza en el siglo IV, cuando comerciantes indios y misioneros budistas llegaron al Reino de Siam. Con ellos trajeron una variedad de especias, hierbas y técnicas culinarias que transformaron la cocina local. Ingredientes como el tamarindo, el comino, los chalotes y la hierba limón se integraron en la dieta siamesa, sentando las bases de lo que más tarde se convertiría en el curry tailandés.

El nacimiento del nam prik y los gaeng

En el siglo XIII, surgió el nam prik, una pasta espesa hecha con ingredientes como hierba limón, salsa de pescado, granos de pimienta y tamarindo. Estas pastas se convirtieron en una salsa universal para muchos platos tailandeses, incluyendo los gaeng (o kaeng, gang, geng), que hoy conocemos como curry tailandés. Los gaeng eran preparaciones que combinaban carnes, pescados o verduras con estas pastas aromáticas, creando platos llenos de sabor y complejidad.

La llegada del kapi y los chiles: sabores que definieron una cocina

Entre los siglos XIV y XVIII, la cocina tailandesa evolucionó con la incorporación del kapi, una pasta de camarón fermentada que aportó un profundo sabor umami a los curries. Pero fue en el siglo XVI cuando llegó el ingrediente que cambiaría todo: los chiles picantes. Traídos por comerciantes portugueses desde América, los chiles se integraron rápidamente en la cocina tailandesa, añadiendo ese toque picante y vibrante que hoy define a muchos de sus platos, incluido el curry rojo tailandés.

El curry tailandés hoy: un legado de sabores

Hoy en día, el curry tailandés sigue siendo un reflejo de esta rica historia. Sus bases siguen siendo las mismas: pastas aromáticas hechas con hierba limón, galanga, ajo, chalotes y, por supuesto, chiles. A estos se añaden ingredientes frescos como leche de coco, hojas de lima kaffir y albahaca tailandesa, creando un equilibrio perfecto entre lo picante, lo dulce, lo ácido y lo salado.

El curry rojo tailandés, en particular, es un ejemplo magistral de esta tradición. Su color vibrante proviene de los chiles rojos secos, y su sabor es una explosión de aromas que transporta a los mercados de Tailandia, donde las especias y hierbas frescas son el alma de la cocina.

Un plato que une pasado y presente

El curry tailandés no es solo una comida; es una experiencia que conecta a quienes lo prueban con siglos de historia, cultura y pasión por los sabores auténticos. Cada cucharada es un homenaje a las influencias que han moldeado Tailandia, desde los antiguos comerciantes indios hasta los exploradores portugueses.

En tu próxima preparación de curry rojo tailandés, recuerda que estás cocinando más que un plato: estás reviviendo una tradición milenaria, llena de aromas, colores y sabores que han conquistado paladares en todo el mundo.


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